Caiga en la red

Valió la pena

Por: Amparo Peláez

El cáncer aunque muchos no lo crean y digan que estoy totalmente loca, ha sido una bendición de Dios.

Por mi profesión, he tenido una vida muy irregular en materia de tiempos, de manejo de los mismos y lo único que he hecho a lo largo de ella, es trabajar, trabajar y trabajar.

Cuando los demás duermen, yo estoy de pié. Y cuando los demás están de pié, yo duermo.

Me he levantado con sueño, pensando como sería mi día y que va a pasar ,para luego salir corriendo como una loca, a cubrir la noticia, casi siempre mala y tapizada con sangre, porque además dedicí ser corresponsal de guerra en una época en que esa responsabilidad era solo de los hombres periodistas.

He sido una triunfadora como profesional de los Medios de Comunicación y he logrado con gran esfuerzo y muchos sacrificios ubicarme como una de las Periodistas con más alto nivel de credibilidad, basado en el rigor y la ética
0que es la columna dorsal de mi trabajo.

Para que le pído más a la vida .Todo, me lo ha dado como Profesional. Todo, lo he logrado como Periodista.

Ya no tengo espacio en mis paredes ni en mis anaqueles para colocar mas condecoraciones y reconocimientos, hasta que decidí guardarlos en una caja porque ya no me interesa participar en ningún Premio y lo que he logrado es mío y de nadie más.

Ello por supuesto me ha permitido, convertirme en la Periodista mujer mas galardonada de Colombia: 18 Premios Nacionales de Periodismo, Condecoraciones de Gobiernos de seis países, Reconocimientos, Placas, Trofeos, Viajes por mas de 40 países fotos , Portadas de periódicos , Revistas , Entrevistas ,etc, etc.

Todo esto mientras incubaba un cáncer con el que aún convivo y que me hace sufrir mucho y me lleva a momentos de depresión que a veces no soy capaz de manejar sino de la mano de Dios.

Son catorce años de mi vida, luchando contra este monstruo que me ha tenido en el quirófano 6 veces y ahora me tiene al borde de una nueva cirugía, que no estoy segura de quererme hacer.

Realmente estoy cansada y agobiada y muchas veces en la soledad de mi habitación ,no se si ha valido la pena vivir en esta agonía diaria, pero reacciono y continúo esperando que me depara un nuevo amanecer.

¿Que si ha valido la pena?

Desde el punto de vista Profesional claro que si. Porque no me hice en los Medios para ser una perdedora ni una más del montón.

He triunfado y eso me llena de orgullo y creo que a mi familia también.

Pero desde el punto de vista personal, lo he perdido todo. Mi matrimonio, mi hija asilada política y ahora ciudadana norteamericana, y esta enfermedad que cada dos años me trae la sorpresa de una nueva cirugía.

Mi hija Mónica, hoy Sicóloga graduada con honores en la Universidad de Nueva York, sin duda ha sido mi más grande realización, pero me dolería mucho que su ADN estuviera marcado con cáncer.

Aunque científicamente, sé la respuesta. En un 80 % de los casos el problema se traslada a la siguiente generación.

Dios quiera que no sea así. No me lo perdonaría nunca. Aunque comprendo que no soy culpable de haber nacido signada por la vida con esta terrible y cruel enfermedad que muchos no entienden y ponen como ejemplo cuando se refieren a gente indeseable, me siento culpable .

Ningún miembro de mi familia, ni de papá ni de mamá, ha tenido cáncer, lo cual de alguna manera me permitía estar a salvo .

Pero que equivocada estaba .

Debo confesar, que erróneamente creí ,que el cáncer nunca estaría en mi proyecto de vida ni en mis cálculos.

Jamás lo visualicé dentro de mi cuerpo ,pero fíjense : entró sin pedir permiso y se quedó. Ahí está y con el me acuesto y con él me levanto.

Y cuando apareció ese 21 de Enero de 2003, la pregunta obligada fué. Y por qué yo ¿ por qué a mí Señor ¿Tengo la respuesta.

Había que parar esa loca carrera en procura del Éxito. Y eso fué lo que me demostró Dios.

Total que paré para reflexionar si valía la pena tanta locura, tanto viaje, tantas comidas a destiempo, tantos no almuerzos, no comidas, no llegadas a estar con mi familia, no dormidas o sueños al revés, no quedarme en mi casa para disfrutar a mi hija. |

Tantos cumpleaños en el monte entrevistando guerrilleros y mafiosos que hoy están algunos en La Habana, otros en Disneylandia y algunos más debajo de tierra.

Tantos años de sacrificio , tratando de entender este país y el por qué de su violencia .

Sentí una voz interior cuando me avisaron que tenía CANCER, que me decía : “ Para Amparo , para . Hay otras cosas que merecen tu atención”.

Le hice caso a esa voz y ahora reconozco que si bien he seguido triunfado como Periodista y he estado vigente después de tantos años de ejercicio , de lo cual me siento satisfecha, perdí como persona, lo más preciado que es la tranquilidad, y de pasó me llevé en los cachos a mi familia que hoy vive pensando como estoy y si amanecí viva o muerta o si el cáncer volvió a “ mamarme gallo “.

Es que el cáncer involucra a la familia entera y al entorno completo .

Las dos carreras que he emprendido en mi vida, han sido de largo aliento.

La profesional con la cual he ganado honores , satisfacciones y mucha felicidad y, la personal que ha estado llena de obstáculos, que hasta ahora he podido sortear, para convertirme en un icono de las mujeres con cáncer ,y demostrarle a todos que cuando se quiere , se puede .

Esto último si se tiene carácter y actitud . Y no siempre se logra .Los silencios son testigos de esto.

Y me contratan para dictar conferencias sobre como lo logré .

Hago de tripas corazón para darle ánimo a eso hombres y mujeres que me escuchan en RCN y que creen en mí , pero la procesión va por dentro.

Y en lo periodístico , me he convertido en un ícono para una generación que mira el mundo don desdén, y a ti periodista experimentada como un bicho raro, pero que te buscan cuando te necesitan para que le des luces.

Esa carrera de que hablo ,debe tener un socio estratégico que nos ayude a salir adelante que es Dios, en mi caso el Divino Niño del 20 de Julio al cual visito cada sábado y a quien le entrego mi humilde humanidad, mis emociones y mi vida a veces incomprensible por la volatividad de mi carácter , que cambió sin duda desde el momento en que supe de mi cáncer.

Pero además, esa carrera cargada de obstáculos debe tener una maravillosa dosis de actitud de la que ya les había hablado ,para que parezca que todo está bien , está saliendo bien y va a salir bien y con medalla de oro .

Actitud que a veces cuesta caro y lagrimas .

Un día al salir del Centro Comercial Gran Estación , una señora que llevaba de la mano un niño , me paró y me dijo : “ Y Ud vieja pendeja , para que quiere hacerse tener lástima. Ud no tiene cáncer . Ud está más sana que nadie . No mienta “.

Lo único que atiné a decirle a la mujer fue :” Señora , Dios quiera que ningún miembro de su familia , vaya a sufrir lo que yo he sufrido”.

Ser irresponsable con nuestro cuerpo, con nuestra salud, no paga.

Los retos no valen la pena cuando sacrificamos TANTO, salud, hijos, esposo y tranquilidad emocional , pero ante todo , cuando ponemos la vida que siempre está en nuestras manos , a bailar en una cuerda floja que está a punto de reventarse .

Caballero , mi “pana “ del alma , el mismo con el que escuchábamos al menos dos veces al mes boleros , el mismo con el que cualquier día me iba a bailar o a escuchar música , el mismo con el que discutía sobre la vida y el amor, y el mismo con el reíamos hasta el llanto con las pendejadas que hacíamos, ese neurótico maravilloso , lo sabía y aún así creyó que la vida era para vivirla y disfrutarla como lo hizo , pero que no valía la pena .

Invité a Caballero a Cali al Festival Mundial de Danza en Cali en Noviembre del año pasado . Y lo disfrutó a morir . Fué a ver la compañía argentina de Tango y lo logró .

Pero en algún momento me dijo que quería hablar con la Directora del Festival Amparo Sinisterra de Carvajal . Se hizo la cita y puntual acudió.

Era para decirle que quería dejarle a la Fundación Carvajal el día que se muriera , su archivo musical de toda la vida .

Ese día entendí que la vida para Caballero . no había valido la pena. Que había decido morirse y que estaba cansado de batallar .

Eso me dolió mucho .Pero terminamos en el Zaguán de San Antonio allá cerca de los Farallones en la maravillosa Colina de San Antonio, almorzando , tomándonos la ultima foto de nuestra vida Y burlándonos de todo el mundo.

Fue nuestra despedida de la vida, de la amistad, del mundo y del periodismo. El y yo lo sabíamos pero nos hicimos los pendejos y ambos eludimos hablar del tema.

Al mes murió , luego de pegarme una “ vaciada “ horrible sobre lo importante de la vida y de seguir luchando , en un momento en que por debilidad y angustia lo busqué para que me diera ánimo, aún sabiendo ambos que se estaba muriendo .

Mi oncólogo, me acababa de decir que mi patología había salido MUY mal , pero que había que seguir luchando.

Y me volví a preguntar : VALE LA PENA ¿ Y la respuesta nuevamente , de mis voz interior fue : SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

ACTITUD ES LA PALABRA . FÉ ES LA PALABRA . RESPONSABILIDAD ES LA PALABRA . POSITIVISMO Y DESEOS ENORMES DE VIVIR Y DECIR : LO LOGRÉ , DE LA MANO DE EXCELENTES PROFESIONALES , PERO ANTE TODO DE DIOS .

Y HOY LE DOY GRACIAS A DIOS Y A MIS AMIGOS DE VERDAD QUE HAN CREIDO EN MI , PARA SEGUIR TRABAJANDO EN LO QUE AMO : EL PERIODISMO .

ESE TRABAJO QUE HOY EN DIA EJERZO ENMARCADO DENTRO DEL RESPETO HACIA MI Y DE MI HACIA LOS DEMAS .

PERO QUE FALTA TAN BERRACA QUE ME HACE CABALLERO.
JAMÁS OLVIDARÉ QUE EL 21 DE ENERO DE 2003 , MI VIDA CAMBIÓ.

Ubicada en Caiga en la red · enero 27, 2015 · Comments (0)

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