Cultura

Carnaval de Barranquilla: Marimonda sin nariz no es marimonda

El “polvorín” que se armó  entre los carnavaleros por un decreto local  que censuraba los disfraces con alusiones vulgares o morbosas y aquellos que atenten contra asuntos sagrados, la dignidad humana y el respeto por las autoridades, hizo que la alcaldesa, Elsa Noguera, echara para atrás el artículo 14 de la polémica medida.

Así lo decidió la mandataria, al término del encuentro que sostuvo con los  realizadores  del Carnaval de Barranquilla,  con quienes se reunió en la casa del Artista costeño  César Morales, Paragüita, fundador de Las Marimondas del barrio Abajo en Barranquilla.

El reversazo del mencionado artículo contenido en el Decreto número 0045 del 16 de enero de 2013, que fue dado a conocer el fin de semana, fue oficializado en medio de brincos y bailes de las tradicionales marimondas, cuyo disfraz es de origen fálico.

Allí, la mandataria explicó que el Decreto expedido el año pasado buscaba reglamentar todo lo relacionado con el Carnaval, la seguridad, el espacio público y tenía un artículo correspondiente a los disfraces.

Pero el argumento que le dio César Morales ‘Paragüitas’, a raíz de la polémica del artículo,  la hizo echar atrás el Decreto y ordenar a su secretaría de Gobierno revisarlo, anular ese artículo y expedirlo nuevamente.

“Alcaldesa, usted se imagina que a mi me toque quitarle la nariz a mis marimondas, prácticamente dejarían de ser marimondas”, expresó ‘Paragüitas’, quien dirige esta comparsa hace 30 años.

La alcaldesa manifestó que después de conversar con varios de los hacedores del carnaval, encontró que tenían razón. “Sentían que estábamos atentando contra las tradiciones y por supuesto la decisión que tomamos es retirar ese artículo, eso si  seguiremos haciendo un llamado al buen comportamiento y a respetar a los demás”.

Elsa Noguera reconoce que la Alcaldía de Barranquilla no puede ir en contra de las tradiciones y mucho menos de los disfraces que son prácticamente el alma de la fiesta.

“La noticia es que permanece la nariz en el disfraz de la marimonda”, dice la alcaldesa reiterando que el argumento que le dio el maestro  ‘Paragüitas’ es totalmente legítimo.

No pasó por cultura.

Al preguntarle a la alcaldesa quién elaboró ese artículo, dijo que el Decreto tiene la intención de reglamentar un “sano disfrute” del Carnaval y fue elaborado por la Secretaría de Gobierno para el Carnaval del año pasado, pero que este año fue que salió a la luz pública.

Precisó que el decreto tiene un impacto más jurídico que social por cuanto no pasó por la Secretaría de Cultura, que seguramente hubiera identificado que iba a tener un impacto en las tradiciones.

“Estamos corrigiendo, aquí cuando se comete un error se corrige, pero era muy difícil que con esos argumentos de los realizadores, nos mantuviéramos en esa posición”, sostuvo la alcaldesa Noguera.

Indicó que seguirán las campañas para que todos tomen mayor conciencia, porque el Carnaval de Barranquilla dejó de ser de los barranquilleros, es del mundo, ya que es Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad y cada día es mayor el número de turistas que llegan a conocer el Carnaval y por lo tanto se debe que tener el mejor comportamiento para disfrutar con alegría la fiesta.

Marimonda sin nariz, no es marimonda. Según ‘Paragüitas’, no era factible que a la marimonda le quitaran la nariz, por ello citaron a la alcaldesa para solicitarle cordialmente que estudiara ese Decreto y “ella respondió que esa vaina va p´tras”, “serrucho con ese artículo”.

Manifestó también  paraguitas  que cuando vio ese artículo se le bajó la moral. “Uno va sabroso con su máscara y la que le da el tuqui tuqui y el bembé, la sandunga y el tumbao, es la nariz. Está bien que tiene su morbo, pero eso va en la mente. Así que marimonda sin nariz no es marimonda”.

Recordó que la comparsa de las marimondas lleva 30 años, pero el disfraz como tal nació prácticamente con el carnaval. “Es el disfraz más auténtico, mamador de gallo barranquillero”. ‘Paragüitas’ explica que el disfraz original era una chaqueta al revés, un saco de harina con huecos, y el morbo era su nariz. “Las orejas eran de cartón con graffitis donde escribía lo que quería decir en el año, pero no lo podía decir porque era un man llevao y como todo man llevao, un resentido social”.

Ahora -agrega- la marimonda sale sentá, se le ha enseñado buenas costumbres, a divertirse divirtiendo a la gente. “Ya no es esa marimonda perrateadora, camorrera, irreverente, es una marimonda que sale con el vacile a gozar el carnaval”, puntualizó  el  artista de las ,maromondas

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Ubicada en Cultura · febrero 19, 2014 · Comments (0)

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