Política

Instalado el Congreso que legislará la paz y el postconflicto

Foto AFP

El nuevo Congreso colombiano, conformado por 166 representantes a la Cámara y 102 senadores, quedó instalado para el periodo 2014-2018 con la responsabilidad de legislar la paz y el postconflicto, y con el insólito regreso al hemiciclo del expresidente Álvaro Uribe.

Los 268 elegidos en los comicios del pasado 9 de marzo tomaron posesión de sus curules tras un discurso del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien dejó claro que “éste será el Congreso de la paz”.

Santos advirtió de que Colombia afronta “el gran desafío de terminar un conflicto armado y de construir la paz”. Este Congreso “tendrá en sus manos la enorme responsabilidad de implementar los acuerdos y de legislar para una nueva nación, la nación del postconflicto”, afirmó.

Por eso, pidió a todas las fuerzas políticas unidad y apoyo al diálogo de paz que se adelanta en Cuba con la guerrilla de las FARC y a las negociaciones exploratorias iniciadas con el ELN.

“Colombia está cambiando, está dejando atrás los lastres de la guerra y el odio”, anotó el presidente, para recordar que sus compatriotas, en su mayoría, decidieron en las urnas “seguir avanzando en los diálogos y construyendo acuerdos”.

Enumeró así lo conseguido con las FARC en Cuba, donde el Gobierno negocia con esa guerrilla desde noviembre de 2012: preacuerdos sobre el problema agrario, participación política y drogas ilícitas.

Mayoría santista

El presidente colombiano tiene a su favor que gozará de una mayoría en el Congreso gracias a una alianza entre el oficialista Partido de la U, el Partido Liberal y Cambio Radical, que agrupan a 47 senadores, a los que se sumarían una mayoría de los 18 del Partido Conservador.

Además, la centrista Alianza Verde y el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), ambos con cinco escaños, apoyarían al Gobierno en los temas de paz. Eso significaría hasta 75 de los 102 senadores.

La gran oposición vendrá del derechista Centro Democrático, liderado por el expresidente y desde el domingo senador, Álvaro Uribe, un acérrimo crítico de las negociaciones con las guerrillas y quien está al frente de una formación que cuenta con 20 escaños en la Cámara Alta, uno menos que el Partido de la U.

El jefe del Estado fue interrumpido en varias ocasiones por los aplausos de la mayoría de los congresistas, en especial cuando hablaba de paz y unidad política, excepto por el expresidente y sus acólitos.

Y es que Colombia vio nacer un Congreso de pesos pesados, ya que a Uribe se suman otros senadores con amplia trayectoria, como el exguerrillero del M-19 Antonio Navarro Wolff, de la Alianza Verde; el histórico liberal y tres veces candidato a la Presidencia, Horacio Serpa, y los izquierdistas Jorge Robledo e Iván Cepeda.

Cepeda, hijo del senador comunista asesinado Manuel Cepeda, ya ha comenzado a afilar sus armas y el mismo domingo presentó ante la mesa directiva del Legislativo una proposición para abrir un debate de control político sobre los “eventuales o presuntos nexos” de Uribe con paramilitares y narcotraficantes.

Así surgió un nuevo Congreso, al que los legisladores del PDA acudieron con afiches de denuncia contra la ofensiva israelí en Gaza, mientras que la representante liberal Clara Rojas, quien estuvo secuestrada seis años por las FARC, fue acompañada de su hijo Emmanuel, el niño que dio a luz durante su cautiverio.

Con EFE

Tags: , , , , ,
Ubicada en Política · julio 21, 2014 · Comments (0)

PUBLICIDAD