Política

Como el ave fénix, la Unión Patriótica vuelve a la política

La Unión Patriótica (UP), partido político de izquierda exterminado por paramilitares y agentes del Estado en las décadas del 80 y 90, inaugura este viernes en Bogotá su Quinto Congreso Nacional, cuatro meses después de haber recuperado su registro jurídico.

En el congreso, de tres días de duración, la UP discutirá y aprobará sus líneas de acción política y organizativa, actualizará su plataforma política, reformará sus estatutos y elegirá a su junta de dirigentes, de cara a las elecciones de 2014.

El «renacimiento de la esperanza», como llaman sus dirigentes el regreso a la vida política, comenzará este viernes por la tarde con una marcha que partirá de la plaza de toros y culminará en el parque Santander, donde se celebrará el acto público de apertura del congreso.

Como el ave fénix, que resurge de entre sus cenizas, la UP celebrará las deliberaciones del sábado y el domingo serán a puerta cerrada, según los organizadores de la convocatoria.

La Unión Patriótica fue creada en 1985 a raíz de una negociación de paz celebrada un año antes entre el Gobierno del entonces presidente Belisario Betancur (1982-1986) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En las elecciones de 1986, la UP obtuvo más de 320.000 votos que le permitieron llegar al Congreso y a numerosas administraciones municipales.

Exterminio sistemático de líderes y seguidores

Sin embargo, el exterminio sistemático de sus líderes y seguidores dejó cerca de 4.000 muertos, según la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, mermó su caudal electoral y en los comicios de 2002 consiguió menos de 50.000 votos.

En el «genocidio político» contra la UP fueron asesinados dos candidatos presidenciales, Jaime Pardo Leal (1987) y Bernardo Jaramillo Ossa (1990); ocho congresistas, 13 diputados regionales, 70 concejales y 11 alcaldes, mientras que muchos otros tuvieron que exiliarse en el exterior.

La baja votación obtenida en 2002 llevó al Consejo Nacional Electoral (CNE) a retirarle el registro jurídico a la UP por no haber alcanzado el umbral de 50.000 votos para mantenerse como partido, pero el 9 de julio de este año el Consejo de Estado, máximo tribunal administrativo del país, se lo restituyó.

Entre los participantes del congreso está Aída Abella, una de las históricas líderes de la UP y coordinadora del partido de las banderas verdes y amarillas en el exterior, quien regresó esta semana de un exilio de 17 años en Europa, al que se vio forzada tras ser víctima de un atentado en 1997 en Bogotá.

«Aída fue la última presidenta de la UP, elegida en un periodo marcado por un baño de sangre, y fue objeto de un atroz atentado que se hizo como parte del plan golpe de gracia, en cuya ejecución fue asesinado mi padre», dijo el congresista Iván Cepeda, hijo del senador Manuel Cepeda, una de las víctimas de la campaña de exterminio de la UP.

Según Cepeda, Abella «representa la dignidad de las víctimas del genocidio y es un hecho trascendental para la democracia que, después de haber vivido dos décadas de exilio, pueda regresar, así sea unos pocos días, a liderar el congreso de su colectividad».

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Ubicada en Política · noviembre 14, 2013 · Comments (0)

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