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Ya van 13 personas muertas en el tiroteo de Washington, EE.UU llora por masacre.

Por lo menos 13 personas murieron en los tiroteos registrados en la mañana de ayer lunes en los Astilleros Navales de Washington, informaron el alcalde de la ciudad de Washington, DC, Vincent Gray, y la jefe de la policía capitalina, Cathy Lanier.

En una rueda de prensa, Gray indicó que hasta el momento, con la información disponible, “no hay ninguna razón” para pensar que el tiroteo, en el que pudieron participar hasta tres personas, fuera un ataque terrorista.

Por su parte, la jefe de la policía explicó que uno de los muertos es un autor de los disparos, aunque dos hombres armados y con vestimenta militar, uno de raza blanca y otro negra, están siendo buscados como “potenciales” cómplices.

Se les pidió a las personas que permanezcan en sus hogares y no se acerquen a la zona mientras las autoridades buscan a dos posibles sospechosos. Uno de los tiradores murió.

Lanier dijo que se busca a otras dos personas armadas y que visten uniformes de tipo militar. Añadió que en esos momentos no existían indicios acerca de los motivos del tiroteo.

“Acto cobarde”
El presidente Barack Obama calificó de “acto cobarde” el tiroteo en el que “varias personas” resultaron heridas. Dijo que las víctimas eran “estadounidenses valientes” y prometió que “a quienes perpetraron este acto cobarde se les hará responsables”.

El presidente Barack Obama lamentó “otro tiroteo masivo” en Estados Unidos que costó la vida de patriotas estadounidenses. Obama prometió que “sea quien fuere el autor de este acto tan cobarde será hecho responsable”.

El atacante muerto es un empleado de la armada cuya asignación laboral fue cambiada a principios de año, dijo un funcionario federal que habló a condición de guardar el anonimato por no estar autorizado a hacerlo oficialmente. Aunque ello podría sugerir que el ataque tuvo motivaciones laborales, las autoridades no han descartado alternativa alguna, incluyendo el terrorismo, agregó el funcionario.

Lanier indicó que no creía que los otros atacantes eran miembros de las fuerzas armadas.

Los hechos

Testigos presenciales dijeron que un atacante disparó desde el cuarto piso, apuntando a la gente que se encontraba en la cafetería de la planta baja. No quedó en claro si los testigos en pisos diferentes describieron al mismo atacante.

A medida que los vehículos de emergencia congestionaron las calles en torno al complejo, un helicóptero voló sobre el lugar, las escuelas cercanas fueron cerradas y los aviones en el cercano Aeropuerto Nacional Reagan fueron brevemente inmovilizados para que no interfirieran con los helicópteros policiales.

A menos de tres kilómetros (2 millas) fueron aumentadas las medidas de seguridad en el Capitolio y otros edificios federales, pero las autoridades aclararon que no era conocida amenaza alguna.

Dos mandos de la armada confirmaron que por lo menos seis personas murieron. Ambos hablaron a condición del anonimato por no estar autorizados a analizar en público la situación.

Unas 3.000 personas trabajan en la sede del Mando de Sistemas Navales, que construye, compra y mantiene los barcos y submarinos de la armada y los sistemas de combate.

Todd Brundidge, sub asistente del Comando de Sistemas Navales, dijo que él y otros trabajadores se toparon con un atacante en un largo pasillo del tercer piso del edificio. El atacante vestía de azul, agregó. “Se volvió y comenzó a disparar”, contó Brundidge.

Terrie Durham, asistente ejecutiva de la misma agencia, dijo que también vio al pistolero disparando hacia ella y Brundidge.

“Apunto alto y falló”, dijo la mujer. “Nada dijo. En cuanto me di cuenta que disparaba, dijimos, “‘salgan del edificio”’.

Rick Mason, analista de programas y empleado civil de la marina, dijo que el pistolero estaba disparando desde una terraza del cuarto piso, que apuntaba a las personas que estaban en la cafetería del edificio en el primer piso. Mason podía escuchar los disparos, pero no vio al hombre.

Poco después del tiroteo, Mason dijo que alguien indicó a los empleados por una altavoz que buscaran refugio y luego que se encaminaran a las puertas del complejo.

Ward contó que la policía comenzó a dirigir a la gente hacia las salidas del edificio con las armas empuñadas.

La policía y los agentes federales de varios organismos de seguridad respondieron al ataque. Las ambulancias quedaron estacionadas fuera, las calles aledañas fueron cerradas y los vuelos del aeropuerto Reagan fueron temporalmente suspendidos por razones de seguridad.

Janis Orlowski, director gerente del Centro Hospitalario de Washington, dijo a los periodistas que atendían a tres víctimas del ataque en estado crítico. Una de ellas es un policía de Washington y las otras dos mujeres civiles.

Según Orlowski, el agente se encontraba en el quirófano con balazos en las piernas. Una mujer recibió una herida de bala en un hombro y la otra en la cabeza y una mano.

Doce escuelas públicas y otras con programa especial en el vecindario del Astillero Naval fueron cerradas como precaución, indicó la vocera escolar Melissa Salmanowitz.

El Departamento de Seguridad Interior dijo que la seguridad fue incrementada en los edificios federales de Washington como precaución a raíz del tiroteo.

El Comando de Sistemas Navales es el mayor de los cinco que tiene la armada y acapara un cuarto del presupuesto naval. Construye, adquiere y mantiene barcos y submarinos de la Marina del país y sus sistemas de combate. Solamente el personal de seguridad fue autorizado a ir armado en el complejo.

El Astillero Naval tiene tres puertas de acceso, según su página de internet. Una está abierta las 24 horas, toda la semana, y debe ser usada por los visitantes. Una segunda puerta es solamente para militares y empleados civiles del Departamento de Defensa y la otra es para el tránsito de autobuses.

El Astillero Naval forma parte de un barrio de rápido crecimiento junto al Río Anacostia, en el sudeste de Washington, a pocas cuadras del Parque de las Naciones.

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Ubicada en Internacional · septiembre 16, 2013 · Comments (0)

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