Internacional

Obama evita “abismo fiscal” en EE.UU.

Gracias a la insistencia del presidente Barack Obama, Estados Unidos evitó, en el último minuto, las temidas consecuencias del llamado «precipicio fiscal», con un acuerdo bipartidista que aumentará los ingresos del Estado pero que aplaza las decisiones más difíciles sobre la reducción del gasto público y la deuda.

Por primera vez en veinte años, el Congreso estadounidense autorizó finalmente con el apoyo de ambos partidos una subida de impuestos para los más ricos.

Al mismo tiempo, el Legislativo convirtió en permanentes, para la inmensa mayoría de los estadounidenses, las rebajas fiscales introducidas hace una década por el presidente republicano George W. Bush.

El resultado supone una victoria política indiscutible para el presidente Barack Obama, quien hizo de la protección de la clase media su banderín de enganche durante la pasada campaña electoral.

«Gracias a los votos de republicanos y demócratas en el Congreso» subrayó Obama, «voy a firmar una ley que sube los impuestos al dos por ciento de los estadounidenses más acaudalados y evita al propio tiempo subidas impositivas que habrían devuelto al país a la recesión».

Finalmente cedieron los republicanos de la Cámara

Después de un largo culebrón, la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, aprobó el martes el proyecto legislativo destinado a cancelar los efectos del llamado «abismo fiscal» en el que ha permanecido el país, al menos técnicamente, durante un día.

Los legisladores aprobaron sin cambios, por 257 votos a favor y 167 en contra, el proyecto remitido por el Senado, donde había recibido un día antes un respaldo abrumador.

La votación en la Cámara baja se produjo después de una intensa jornada en la que los republicanos estuvieron a punto de hacer descarrilar el compromiso.

El acuerdo no prorroga, sin embargo, la rebaja temporal de las retenciones sobre los salarios que aprobó el gobierno de Obama dentro de las medidas de estímulo a la economía, por lo que los estadounidenses que notarán una reducción de sus salarios netos.

A través de esa combinación de subidas de los tipos y reducción de ciertas deducciones para los más adinerados, el Gobierno espera recaudar 620.000 millones de dólares en nuevos ingresos en los próximos diez años.

El próximo reto será, sin duda, la búsqueda de un acuerdo sobre la reducción del gasto, especialmente del destinado a algunos programas sociales muy populares, como Medicare para los jubilados y Medicaid para los pobres, cuyos costes se van a disparar por el envejecimiento de la población.

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Ubicada en Internacional · enero 2, 2013 · Comments (0)

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