Internacional

La alegría de los festejos se vuelve llanto ante el féretro de Mandela

La escalinata que desciende del palacio gubernamental de Pretoria, donde está instalada la capilla ardiente de Nelson Mandela, se convirtió este jueves en un reguero de lágrimas que diluye la alegría de los días precedentes, en los que primó el festejo por el legado del ex presidente de Sudáfrica.

La visión de su cuerpo embalsamado deshace momentáneamente el encanto y ayuda a comprender a muchos de sus conciudadanos la realidad de lo sucedido: que el «Tata” (Padre) de su libertad ha muerto.

Las escenas de dolor se suceden en el patio del Union Buildings, donde el cuerpo de Mandela yace bajo un enorme arco blanco custodiado por la guardia de honor.

La espera media para llegar a ese punto es de cinco horas, la mayoría de ellas bajo el asfixiante sol del verano austral, «pero merece la pena; esperaríamos el doble si hiciera falta», asegura una joven con dos banderas de Sudáfrica prendidas del pelo, uno de los atuendos más comunes de la cola.

Cruzado el arco que permite contemplar fugazmente el rostro inerte de Madiba, los llantos afloran y las piernas flaquean.

En el segundo día de velatorio, por el que al final del día habrán pasado más 40.000 personas, según calculan las autoridades, más de un centenar tuvieron que ser asistidas por las crisis nerviosas y el desconsuelo que les provocó la visión del cuerpo de Mandela.

Precisamente, las colas para despedirse de Mandela, que comenzaron a formarse a las cinco de la mañana (03.00 GMT), alcanzaron distancias de más de un kilómetro.

El cuerpo de Mandela, que falleció hace una semana a los 95 años, recibirá sepultura el próximo domingo en la aldea de Qunu (este de Sudáfrica), donde pasó su infancia y donde pidió descansar para siempre.

Con EFE

Ubicada en Internacional · diciembre 12, 2013 · Comments (0)

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