Cultura

Orquesta Sinfónica de Madrid acompaña el arte del Juli y Morante

Foto AFP

Por primera vez en la historia, la Orquesta Sinfónica de la Comunidad de Madrid (Orcam) acompañó musicalmente la presentación de los diestros Julián López “El Juli” y José Antonio “Morante de la Puebla” en la plaza madrileña de Vistalegre.

“El Juli” malogró con la espada una soberbia y grandiosa faena en el evento taurino “The Maestros”, celebrado el domingo en el coso de Vistalegre, una tarde que acabó llevándose Morante de la Puebla con una oreja en cada toro de su lote.

Antes de iniciarse el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del empresario Arturo Beltrán, recientemente fallecido, y en recuerdo también de Francisco Rivera “Paquirri”, en el trigésimo aniversario de su muerte en Pozoblanco (Córdoba).

Una tarde de toros atípica por toda la parafernalia que había montada en torno a ella, con la presencia por primera vez en la historia de una orquesta sinfónica para ambientarla musicalmente.

Toreo grandioso y emotivo del Juli

Grandes emociones se vivieron en el sexto toro gracias a un Juli sublime en todos los órdenes, un coloso del toreo que convirtió la plaza de Vistalegre en un auténtico manicomio por espacio de veinte minutos.

El toro, bravo y con son, fue el oponente ideal para un torero que fue agigantándose a medida que los tendidos se entregaban más y más a su grandioso e imperial toreo, impecable y haciendo todo muy por abajo, barriendo con media muleta el albero. Faena siempre a más en cuanto a ritmo e intensidad, cumbre también al natural y hasta en los adornos finales.

Lástima el fallo a espadas. Le gente se echaba las manos a la cabeza mientras Juli se atascaba con espada y descabello, perdiendo así las orejas de un toro aplaudido en el arrastre. Aunque para ovación, la que recibió El Juli, tan atronadora que aún sigue retumbando por las frías galerías de la reformada “Chata” de Carabanchel.

El otro nombre propio de la función fue el de Morante de la Puebla, que acabó siendo el triunfador de la misma gracias a las dos orejas que paseó, una de cada toro de su lote, a los que instrumentó sendas faenas de corte muy similar.

No hubo capote en ninguna de las dos, pero sí mucho embrujo de muleta, y eso que no ligó ni una sola tanda, todo a base de pases sueltos, de uno en uno, pero, eso sí, menudos pases fueron, de regusto, de aroma y duende, de toreo caro y extremadamente bello. Así es Morante, tan auténtico en sus formas como hipnótico.

Por su parte, Juan Serrano “Finito de Córdoba”, que sustituía al lesionado Alejandro Talavante, dejó pasajes estimables y a cuentagotas en su manejable primero, mientras que estuvo desconfiado y sin ponerse con el desclasado cuarto. En ambos manejó con gusto el capote y mató rematadamente mal.

Ficha del festejo

Toros, por orden de salida, de: Garcigrande, con calidad aunque medido de fuerzas; Domingo Hernández, atacado de kilos pero con buen fondo; Zalduendo, muy deslucido; Zalduendo, tosco y sin clase; Zalduendo, manejable; y Domingo Hernández, encastado y de muy buen juego, ovacionado en el arrastre.

Juan Serrano “Finito de Córdoba”: silencio tras aviso y silencio tras estocada que hace guardia y descabello.

José Antonio “Morante de la Puebla”: estocada trasera y desprendida (oreja), y media caída (oreja).

Julián López “El Juli”: ovación, y estocada baja y trasera y descabellos (gran ovación tras aviso).

La plaza tuvo casi tres cuartos de entrada.

Con EFE

 

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Ubicada en Cultura · septiembre 29, 2014 · Comments (0)

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