Cultura

Entrevista con el premio Alfaguara: José Ovejero, inventor del amor

Por José Luis García

“Clara ha muerto. Y yo ni siquiera llegaré a conocer esas huellas, esos rastros, esos indicios equívocos. Y a mí me gustaría saber si era feliz, si llevaba la vida que había elegido o si estaba deseando salirse del camino trazado para lanzarse a una aventura que le hiciese sentir vértigo o pasión”.

Este párrafo resume de manera implícita el argumento de la maravillosa –en todo el sentido de la palabra, que incluye lo increíble, extraordinario y asombroso- historia que nos relata el escritor español José Ovejero, ganador del Premio Alfaguara de Novela del 2013, con quien tuvimos la oportunidad de hablar en estos días de su visita a Bogotá.

Ovejero, quien nació en Madrid en 1958 y vive entre la capital española y Bruselas, donde combina la literatura con el periodismo, obtuvo el Premio Alfaguara, uno de los más importantes galardones de la literatura hispanoamericana, por la novela “La invención del amor”.

Como se desprende de su título, un argumento inventado y truculento, que podríamos considerar traído de los cabellos, se convierte en el verosímil leitmotiv que desencadena una trama que transcurre a caballo entre la novela psicológica, la policiaca, la existencial y la amorosa.

Tras una noche de farra con amigos, Samuel, el protagonista de la historia, recibe una extraña llamada a las cinco o seis de la mañana por la que se entera de que Clara, su supuesta novia o amante, ha muerto. Él hace un rápido repaso por su vida amorosa y en su memoria no aparece ninguna Clara.

“Se me ocurrió esa escena de la llamada confundida, de ese anuncio a alguien de la muerte de una joven a la que no conoce, a las cinco o seis de la mañana, un poco bebido, un poco melancólico. Y se pone a seguir esa historia, un poco por aburrimiento, un poco por juego, pero después ese hombre se va obsesionando con eso”, explica Ovejero sobre la génesis de su novela.

La parte autobiográfica de la ficción

Samuel se empeña en que esta trágica historia de Clara en realidad podría hacer parte de su vida. “Quiero saber quién es Clara, y qué ha hecho, qué relación me unía con ella y por qué voy a sentirlo”, se dice el protagonista de la historia cuando recibe la infausta noticia.

Pero qué tanto hay de Samuel, el personaje de ficción, en José Ovejero, el autor real, y de éste en aquél. “Como en casi todas las novelas hay parte autobiográfica y parte que no lo es. Samuel no vive como yo (…). Sí compartimos una cierta mirada irónica, algo distante sobre la realidad; algunas reflexiones sobre el amor”, reflexiona el escritor madrileño.

Como lo expresó Manuel Rivas, presidente del Jurado de XVI Premio Alfaguara de Novela, al hacerse público el fallo: «La novela ganadora revela la fuerza transformadora de la imaginación y su capacidad para construir nuevas existencias».

“Una mentira y todo cambia, se precipita, se disuelve. Una mentira y ya no puedes defenderte, decir: ´No es posible, te juro que no es así’. Porque ya te has creado un personaje y has convencido a los demás de que ese personaje eres tú; y ahora no puedes salir tú mismo a escena para mostrar quién eres. Ahí está, tu doble, el otro inventado que querías que diese la cara por ti”, piensa Samuel.

Un thriller intimista que transcurre en Madrid

Podríamos decir que “La invención del amor” es un thriller intimista que transcurre en Madrid, la capital española, alrededor del cual Ovejero desarrolla una visión peculiar sobre la psicología del amor, del individuo y la pareja, fundiendo el género de la novela con el ensayo y la poesía.

“La obra se inscribe en una tendencia literaria en la cual el tema del amor ha vuelto al epicentro de la narrativa, a protagonizar las novelas de grandes autores y a través de él dar cuenta de la realidad”, escribió Winston Manrique en el diario El País de España.

Pese a desarrollar una particular mirada del amor, la novela no es romántica. Más bien, la historia presenta una especie de punto de vista “existencialista irónico”, como nos dice el propio escritor español, por cuanto sus personajes, de poco más de 40 años, recrean la soledad del ser humano y no terminan de encontrar su realización personal ni profesional, aunque tampoco sean particularmente infelices.

Además, la historia roza el tema de la crisis social y económica que viven Europa y España actualmente, y la encrucijada en la que se encuentran los individuos que han pasado la barrera de los cuarenta en el marco de una sociedad resquebrajada.

El autor ha cultivado exitosamente casi todos los géneros literarios y los articula con inteligencia literaria. “Son herramientas distintas, que no hay que ver de manera tan separada, ya que el oficio es el de escritor. A veces me gusta usar la poesía, a veces el ensayo, a veces la novela o el cuento, y yo creo que todos se influyen mutuamente. Ser poeta te puede hacer mejor novelista; puede estropearte también, porque puedes conceder más importancia a las metáforas que a la propia historia y a la propia trama, pero si lo combinas con inteligencia la poesía le puede dar ritmo a tu prosa. No veo que haya ningún problema en combinar esos distintos géneros”, considera José Ovejero.

Y en casi todos estos géneros literarios también ha obtenido reconocimientos: Premio Ciudad de Irún en 1993 con su poemario Biografía del explorador; Premio Grandes Viajeros en 1998 por el libro China para hipocondríacos (Alfaguara, 2013); la novela Las vidas ajenas, ganadora del Premio Primavera en 2005; La comedia salvaje (Alfaguara, 2009), Premio Ramón Gómez de la Serna 2010, y ensayos como La ética de la crueldad, Premio Anagrama de Ensayo 2012.

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Ubicada en Cultura · agosto 8, 2013 · Comments (0)

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