Red Deportiva

Cristiano Ronaldo deberá pagar tres fechas de suspensión

El Comité impondrá una sanción de tres partidos al futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo, expulsado el domingo en San Mamés (1-1) por agredir a Gurpegi y gesticular contra el cuarto árbitro.

Cristiano Ronaldo ha sido sancionado con un partido por la agresión al jugador del Athletic de Bilbao Ander Iturraspe y con otros dos por sus gestos de mofa, supuestamente dirigidos al cuarto árbitro cuando se retiraba del terreno de juego tras su expulsión, según la resolución del Comité de Competición, el órgano disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol, hecho público este miércoles.

La sanción, que deberá cumplir en Liga, no le impedirá jugar la ida de las semifinales de la Copa del Rey en la noche de este miércoles frente al Atlético de Madrid.

En el minuto 75 del partido de la 22ª jornada de Liga frente al Athletic de Bilbao (1-1), Cristiano fue empujado por el defensa Carlos Gurpegi tocando con la mano la cara del jugador vasco, que se tiró al suelo inmediatamente.

Inmediatamente después, el astro portugués se enzarzó con Ander Iturraspe, recibiendo una tarjeta roja. Cuando se retiraba, Cristiano se golpeó varias veces la cara en un gesto que fue reflejado en el acta del partido por el colegiado como una mofa al cuarto árbitro.

La sanción supone que Cristiano Ronaldo no podrá jugar los próximos tres partidos ligueros frente a Villarreal, Elche y Getafe.

La víspera, el técnico del Real Madrid, Carlo Ancelotti, se había mostrado convencido de que Cristiano podría estar frente al Atlético de Madrid.

«La roja fue exagerada», dijo el entrenador blanco, que añadió respecto al gesto del jugador cuando se retiraba que «no creo que fuera un gesto tan malo. El jugador no estaba contento».

Cristiano Ronaldo aumenta, con los tres partidos que le impuso el Comité de Competición, su apartado de sanciones desde que en 2009 llegó al Real Madrid, club en el que ha sido expulsado cinco veces, la última hace tres días en San Mamés.

Cristiano, que hoy cumple 29 años, llegó a la liga española en 2009 definido por su anterior técnico en el Manchester United, sir Alex Ferguson, como «blanco fácil para los árbitros» a la hora de mostrar tarjetas. El portugués vio cuatro rojas en la «Premier» inglesa, donde cosechó tanto críticas como disculpas.

El propio Ferguson le reprochó «caer en la provocación» de los rivales cuando le sancionaron con tres partidos por un cabezazo al jugador del Portsmouth Richard Hughes.

«Cristiano es responsable de caer en la trampa de la intimidación, algo que le ha pasado varias veces. Él es mejor que estos jugadores», dijo hace años el escocés, que también lamentó que su pupilo fuera «blanco fácil» para los árbitros al ser amonestado por «hacer teatro» en la final de la Copa de la Liga, aunque la repetición de la jugada probó que Ronaldo había sido derribado.

Incluso el francés Arsene Wenger, entrenador del Arsenal, cuestionó la tolerancia de los árbitros con el juego duro y la escasa protección a jugadores como Ronaldo. «A veces, su arrogancia es provocadora, al igual que su clase. Pero no está bien cuando no se protege a un jugador», dijo Wenger.

Con estos precedentes y antes de acabar la primera vuelta de su primera campaña como madridista Ronaldo vivió la primera de las cuatro expulsiones que acumula, entonces por doble amonestación.

Fue en el Bernabéu, ante el Almería. Partido que ganó su equipo (4-2) y en el que marcó el cuarto gol. La primera amarilla fue por quitarse la camiseta y la segunda por derribar a un contrario.

En enero de 2010, el Comité de Competición le impuso dos partidos tres ver la roja ante el Málaga por un codazo sobre el defensa danés Patrick Mtiliga, que sufrió fractura del tabique nasal.

Competición consideró que empleó «juego peligroso causando daño». Después ni Apelación ni Disciplina Deportiva (CEDD) -que resolvió el recurso ya cumplida la sanción- estimaron las alegaciones del Real Madrid, que en su defensa presentó un vídeo de una acción similar, no sancionada, entre Leo Messi y Marc Valiente.

Aquel hecho le hizo cambiar. «No acostumbro a ver tarjetas. No necesito consejos porque mi experiencia me dice que no puedo contestar a los árbitros ni hablarles de forma incorrecta. Intento mejorar en mis acciones», admitió poco después.

Y esa máxima la ha mantenido prácticamente hasta ahora con la salvedad de la última final de Copa, el pasado mayo en el Bernabéu, cuando su equipo perdió el título ante el Atlético de Madrid.

Ronaldo vio la roja directa en el minuto 115, por golpear con la pierna en la cara de Gabi, sin ánimo de disputar el balón, según el acta de Clos Gómez, árbitro que pitará la semifinal de esta noche.

Aquel día, como antes de la roja había visto una amarilla, le cayeron dos partidos, uno menos que hoy, que quedan a expensas de un futuro recurso del Real Madrid al Comité de Apelación.

Ubicada en Red Deportiva · febrero 5, 2014 · Comments (0)

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